«Pirotecnia Cero: El grito de auxilio de las familias y rescatistas de Olavarría»
«Pirotecnia Cero: El grito de auxilio de las familias y rescatistas de Olavarría», integrantes de la agrupación Rescatistas Unidas por la Salud Pública, junto a proteccionistas independientes y vecinos autoconvocados, convocaron una marcha ante la grave situación vivida durante las recientes festividades de Navidad y la inminencia de las celebraciones de Año Nuevo.
A pesar de existir una normativa vigente que prohíbe el uso de pirotecnia en nuestro partido, este año hemos sido testigos de un retroceso alarmante. Lo que debería ser un festejo se ha transformado, una vez más, en una situación de crisis para cientos de familias. No hablamos solo de animales —que han sufrido paros cardíacos, extravíos, heridas graves y muertes por desesperación—, sino de personas mayores, niños con TEA (Trastorno del Espectro Autista) y personas con hipersensibilidad auditiva que ven vulnerados sus derechos elementales.
EXIGIMOS:
Intensificación real de los controles: Que desde la fecha y hasta el 2 de enero se dispongan operativos de control urbano permanentes, especialmente en zonas detectadas como «puntos rojos» y barrios de quintas.
Transparencia y Visibilidad de las Sanciones: Solicitamos que el Municipio informe públicamente la cantidad de actas labradas y el destino de las multas. El cumplimiento de la ley debe ser ejemplificador; si no hay sanción económica efectiva, la prohibición es apenas una sugerencia.
Simplificación del sistema de denuncias: El proceso actual burocratiza el reclamo y expone al vecino. Solicitamos canales ágiles y con garantías de anonimato para denunciar puntos de venta clandestinos y uso de pirotecnia en tiempo real.
Vinculación de deudas: Proponemos que las multas por incumplimiento de la ordenanza de pirotecnia se vinculen a trámites municipales (como la renovación de la licencia de conducir), garantizando que nadie pueda evadir su responsabilidad social.
Mesa de Trabajo Conjunta: El Municipio debe dejar de gestionar de espaldas a las protectoras. Exigimos ser convocados para coordinar campañas de concientización y control que sean efectivas durante todo el año, no solo mediante flyers de último momento.
Como sociedad, no podemos llamar «festejo» a una actividad que requiere que otros ciudadanos deban encerrarse a medicar a sus mascotas o contener crisis de llanto de sus hijos. La empatía es un valor social, pero cuando esta falla, es el Estado quien debe intervenir para garantizar el orden y el respeto.
Esperamos una respuesta inmediata y acciones concretas antes del brindis de fin de año. Olavarría debe ser, de una vez por todas, un ejemplo de evolución y convivencia.
