Raza, crianza y una ley que no se cumple: los perros peligrosos vuelven al debate
El nuevo ataque ocurrido en Mar del Plata, donde una joven tuvo que arrojarse al mar para salvarse de tres perros que ya habían mordido a otra persona, puso nuevamente de manifiesto una problemática que, con larga lista de antecedentes, hasta ahora no tiene solución.
En la provincia de Buenos Aires existe una ley, la 14.107, que estipula sanciones a los dueños y la obligación de inscribir a las mascotas en un registro bonaerense, pero a casi una década de su sanción, nunca fue reglamentada.
En rigor, la normativa del año 2010 establece cuáles son las razas de perros considerados «potencialmente peligrosos», pena con duras sanciones y multas a los propietarios ante un ataque y los obliga a inscribir a las mascotas en un Registro de Propietarios de cada municipio, una especie de libreta en la que se incluiría cualquier incidente protagonizado por las mascotas a lo largo de su vida y que se cerraría con su muerte.
Asimismo, prevé la necesidad de identificar al perro con un chip para que el dueño no pueda desentenderse si la mascota protagoniza un ataque.
Osvaldo Rinaldi, presidente del Colegio de Veterinarios, que participó de la elaboración del proyecto, sostuvo que no hay que «estigmatizar a una raza» y que por eso es preferible hablar de perros «potencialmente» peligrosos en relación a su peso, tamaño y características físicas.
Según dijo a DIB, la clave está en el tipo de crianza y en ese sentido sostuvo que «cualquier perro puede ser peligroso». «Es importante introducir a la problemática la figura de tenedor responsable, más allá de la raza del animal», amplió el veterinario.

Deja una respuesta