El cura que va en «capilla móvil» y construyó un templo bendecido por un Papa

julio 8, 2019 11:13

En el sudoeste bonaerense, un sacerdote goza de una popularidad destacada. Se trata del franciscano Pascual Di Saverio, oriundo de Italia y radicado desde 1977 en el distrito de Puan. Allí, a lo largo de más de 40 años, fue construyendo una amplia obra que se plasma con dos edificios distinguidos y una capilla móvil en la que recorre el interior provincial llevando su mensaje.

A pesar de que vive en Argentina hace más de cuatro décadas, el padre Di Saverio mantiene su acento italiano. Habla extenso y reparte caramelos que lleva en una botella de plástico de Gatorade. Los puanenses cuentan que su estilo de vida es austero, que es hincha de la Roma y fanático de Francesco Totti.

Con ese mismo semblante humilde, Di Saverio fue el ideólogo de dos obras que le dieron una fuerte identidad a Puan: el Monasterio de Santa Clara (construido a fines de los ?80), junto al también franciscano Lamberto Franscioni, y el templo-mirador Millenium, que se alza en el Cerro de la Paz (306 metros sobre el nivel del mar) y cuyo proyecto fue bendecido por el Papa Juan Pablo II.

«Esto se empezó a hacer cuando cumplió 2000 años Jesús. Quien era la titular de Cultura municipal en ese momento preguntó: ¿No vamos a hacer nada para el cumpleaños de Jesús? Vaya si lo estaba pensando. Se empezó en 1998», contó a DIB el sacerdote en una visita guiada al Millenium.

A partir de la idea de la funcionaria local, distintas organizaciones de la ciudad conformaron una comisión para la creación del tempo. En un viaje para visitar a sus padres, Di Saverio pudo llegar hasta el Juan Pablo II para contarle sobre el proyecto y para que este lo bendiga.

En tanto, en la ciudad se realizó una colecta monetaria entre familias. «Con eso, pudimos pagar un albañil y un ayudante. Después el albañil se fue a Bahía Blanca y continuó el peón solo con el trabajo. Tardamos 12 años en terminarlo (se inauguró en 2010)», cuenta.

El templo Millenium está inspirado en el Pozo de San Patricio, una maravilla arquitectónica ubicada en Orvieto (Italia) realizada por mandato del Papa Clemente VII y diseñada por Antonio Da Sangallo el Joven en el siglo XIV. La obra italiana cuenta con dos rampas que bajan en caracol sin cruzarse hacia el interior de la tierra. Mientras que su espejo de Puan va hacia arriba y lleva hacia un mirador desde el que se puede ver toda la ciudad y la laguna que baña sus costas.

«Puan es la Argentina en miniatura. Tenemos cerros, agua, una isla y serenidad. Hay ecología e historia. Tenemos todo menos los volcanes, que eso es mejor que no estén», dice Di Saverio y se ríe.

Del Millenium, el sacerdote ya da cuenta de algunos momentos milagrosos: el día que se salvó por un instante de un desmoronamiento cuando el templo estaba en construcción y la mañana en que encontraron agua en el lugar en que cayó una piedra que tiró de espaldas mientras decía una oración.

«Yo no quería ningún lado, pero diosito me dijo ?acá?», dice el puanense por adopción; que también anduvo por Azul y La Plata, y que ya fue nombrado ciudadano ilustre en el sudoeste bonaerense.

 

Capilla móvil

Desde 2007, Di Saverio recorre distintas localidades del interior para llevar su palabra a «donde no llega la celebración». Es un vagón con aspecto de capilla que armó con ayuda de un amigo metalúrgico y la arrastra con su propio auto: el «pascualmóvil». Sus allegados dicen que sus recorridos van en consonancia con el pedido del Papa Francisco de «salir a la calle». «Hace algunas semanas estuve en Mar del Plata, haciendo epopeya», dice. (DIB) MT

julio 8, 2019 11:13
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