Duro revés para el

Duro revés para el oficialismo: «Cuando se gestiona mal, la plata nunca alcanza»

Duro revés para el oficialismo: «Cuando se gestiona mal, la plata nunca alcanza», el debate por la Rendición de Cuentas en el Honorable Concejo Deliberante dejó al descubierto las profundas diferencias que separan al oficialismo local de la oposición. En una jornada marcada por cruces discursivos de alto voltaje, las críticas se concentraron en las prioridades de la gestión municipal, el estado de las finanzas y la deuda interna con los vecinos de los barrios y las localidades.

Un déficit bajo la lupa y la «escribanía» del HCD


La oposición no ahorró calificativos para describir un panorama financiero que califican de «irresponsable». Las principales objeciones hicieron foco en un déficit superior a los 18 mil millones de pesos, una cifra que, según los ediles opositores, no responde a la crisis económica nacional sino a una profunda «incapacidad de gestión».


Desde las bancadas críticas se denunció un uso sistemático de la «mayoría automática» de 11 votos que posee el oficialismo, acusando al cuerpo legislativo de funcionar en ocasiones como una mera «escribanía del Ejecutivo». En ese sentido, lamentaron que se prioricen declaraciones de interés o posicionamientos ideológicos en contra del Gobierno Nacional en lugar de dar tratamiento a proyectos de resolución urgentes para la comunidad.


Obras subejecutadas y la paradoja del «Impuesto a la Piedra»

Uno de los puntos más álgidos del debate giró en torno a la infraestructura y la obra pública. Mientras el oficialismo suele ampararse en el contexto macroeconómico para justificar la parálisis de los trabajos, desde la oposición salieron al cruce comparando la realidad local con distritos vecinos que logran destinar hasta un 40% de sus recursos a obras públicas.


El dato que encendió la polémica fue el bajísimo porcentaje de inversión en obras, estimado en apenas un 4% del presupuesto global. La crítica se vuelve aún más severa al recordar que Olavarría cuenta con un recurso tributario extraordinario y exclusivo: el derecho de explotación de canteras. «Con el ‘Impuesto a la Piedra’ y una gestión eficiente, la plata tendría que alcanzar», señalaron fuentes legislativas, poniendo como ejemplo el rechazo en comisión de un proyecto vecinal para asfaltar 45 cuadras bajo el argumento de ser «inviable».


Presión fiscal, salarios al 1% y «prudencia sindical»

El impacto de la política económica local en el bolsillo del contribuyente fue otro de los ejes centrales de la discusión. Se cuestionaron con dureza los aumentos exorbitantes de tasas —como el reciente 120% en el servicio de agua—, advirtiendo que esta presión fiscal asfixia a comerciantes, productores rurales y emprendedores locales que deben sostener con su capital el «derroche de los recursos ajenos».


Por otra parte, la situación del trabajador municipal tensó aún más el clima en el recinto. La oposición tildó de «miserable» el incremento salarial del 1% otorgado recientemente, al tiempo que arremetió contra la cúpula del sindicato municipal por su llamativo silencio. «Cuando gobiernan otros aparecen las ollas populares y las carpas; cuando gobiernan sus amigos, descubren la prudencia sindical», dispararon desde el arco opositor.


Mucho relato, menos ciudad

Hacia el cierre del debate, los bloques opositores coincidieron en que las banderas de la «justicia social» y el «Estado presente» entran en franca contradicción con la realidad de los caminos rurales deteriorados, las escuelas que esperan obras con fondos subejecutados y los barrios periféricos abandonados.


La conclusión de la jornada dejó una advertencia de cara al futuro político local: el año que viene el oficialismo volverá a pedir el voto de los vecinos, pero el número del 4% de inversión en infraestructura resume, para la oposición, una gestión de mucho relato político y cada vez menos ciudad.

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