Azul: «No se puede con tanto dolor» dijo la mamá de Eliana Mendilaharazu

octubre 30, 2020 14:54

Eliana Mendilaharzu

Así lo mencionó a través de un mensaje de Whatsap. En el certificado de defunción de Eliana Mendilaharzu se menciona que el motivo de su deceso fue por «hematoma epidural».

La Fiscal que tiene a su cargo esta investigación penal, cuya calificación continúa siendo la inicial, había señalado que a la joven esa lesión se la provocó su pareja Ramiro Ponce, cuando el 16 de agosto pasado le dio un golpe en la cabeza.

En estado de coma, la víctima de este caso de violencia de género permaneció internada durante más de dos meses en el Hospital Pintos. Y murió el pasado martes, después de que también contrajera coronavirus. «No se puede con tanto dolor», había expresado en un mensaje Mara» Zárate tras el deceso de su hija.

También pidió justicia por lo sucedido y que Ponce, que sigue preso en la Unidad 7, «tenga una condena ejemplar». Además de que lo hizo de manera virtual, a ese reclamo lo reiteró cuando ayer el cortejo fúnebre con los restos de Eliana Mendilaharzu, que fueron inhumados en el cementerio privado «Jardín Azul», se detuvo frente a Tribunales.

En el marco de la investigación penal que se lleva adelante por este caso de violencia de género -a través de una causa que está radicada en la UFI 6 que en los tribunales de Azul conduce Karina Gennuso- el cadáver de la joven, que tenía 27 años cuando su deceso se produjo alrededor de la hora 23 del martes que pasó, fue sometido a una autopsia.

La necropsia se llevó a cabo en Azul con los protocolos vigentes por la pandemia de coronavirus.

Eso obedeció a que, mientras permaneció internada en el Hospital Pintos, en los últimos días Eliana Mendilaharzu había contraído COVID-19, de acuerdo con lo que sus propios familiares dieran a conocer públicamente.

En el informe habitual que a diario hace la Municipalidad con relación a la pandemia en el Partido de Azul, Eliana Mendilaharzu fue incluida como una de las dos personas fallecidas hace tres días a causa de esa enfermedad.

Al respecto, en el reverso del certificado de defunción de la joven se menciona textualmente: «Paciente con intención de Covid».

Firmado por un médico, en el anverso de ese mismo documento puede leerse también: «hematoma epidural». Específicamente, en el apartado que alude a las causas del deceso de Eliana Mendilaharzu. 

Esas dos palabras no son ajenas a este hecho desde que el mismo, allá por agosto pasado, comenzó a transformarse en materia de una investigación penal que todavía continúa y lo tiene preso en la Unidad 7 a Marcos Ramiro Ponce, la pareja de la joven fallecida.

Basta con leer la descripción que hiciera Karina Gennuso, ni bien se convirtiera en la fiscal a cargo de la instrucción de esta causa, cuando en esas actuaciones aludiera a las circunstancias que el 16 de agosto derivaron en que Eliana Mendilaharzu sufriera un fuerte traumatismo en su cabeza.

Esa lesión la tuvo internada en el Hospital Municipal «Dr. Ángel Pintos» de esta ciudad hasta el martes último, cuando en horas de la noche se produjo su deceso.

Sobre lo sucedido aquel domingo, en el sumario penal se describe que alrededor de la hora 22, «en el interior del domicilio de calle Camilo Gay N° 1089 de Azul, más precisamente en la habitación matrimonial de la vivienda, en un marco de violencia de género y maltrato habitual, Marcos Ramiro Ponce agredió físicamente a su pareja Elba Eliana Mendilaharzu».

Se indica también que el hombre, que días después resultaría detenido por este caso de violencia de género, lo hizo «con intenciones de ocasionarle la muerte» a la joven, para lo cual la tomó de los pelos y la hizo caer al piso.

Después, Ponce «le propinó al menos un golpe en la cabeza, dejándola tendida en el piso, inconsciente, en el pasillo que se encuentra entre la cama y la cuna, ocasionándole con su accionar un hematoma epidural que derivó en un estado de coma, lesión calificada legalmente como grave, con riesgo de vida», continuó describiendo la titular de la UFI 6 sobre el accionar desplegado aquella noche por el imputado.

En el certificado de defunción de Eliana Mendilaharzu ahora se menciona que ese «hematoma epidural» fue la causa de su deceso.

Pero más allá de lo referido en ese documento, al igual que lo que señalaba el reporte de la comuna con relación a lo sucedido en el Partido de Azul el martes que pasó por la pandemia de coronavirus, para el pulso de esta investigación penal que se lleva adelante se convertirá en un dato de suma importancia el dictamen que elabore el médico que tuvo a su cargo la autopsia al cuerpo de Eliana.

Por ahora se mantiene la misma imputación:

Por el momento Marcos Ramiro Ponce, a quien a fines del pasado mes de septiembre la jueza de Garantías Magdalena Forbes le había dictado en primera instancia la prisión preventiva por este caso de violencia de género, continúa acusado de lo que a escala penal -ni bien esta causa comenzara a instruirse- fue considerado un homicidio agravado por el vínculo y por ser cometido contra una mujer por un hombre mediando violencia de género (femicidio), en grado de tentativa.

Pero ahora esa calificación podría modificarse a causa del deceso de la joven, lo cual implicaría que su pareja afrontara una acusación más grave si «prima facie» es considerado autor de un «femicidio».

Ese delito se traduciría en que, juicio y condena mediante, Ponce fuera sentenciado a la máxima sanción que contempla el Código Penal Argentino: la prisión perpetua.

Pero ese escenario descrito sólo ocupa lugar hasta el momento en el terreno de las conjeturas, ya que todavía tiene mucho rodaje por transitar este sumario penal hasta que, finalmente, llegue a convertirse en materia de un debate.

Volviendo a lo sucedido con Eliana Mendilaharzu aquel 16 de agosto, luego de que -según se sostiene desde la Acusación- Ponce la agrediera en una habitación de esa casa donde convivían, lo cual ocurrió cuando ella le estaba dando el pecho al pequeño hijo que ambos habían tenido, la joven quedó en estado inconsciente a causa de un traumatismo en su cabeza.

Esa noche una ambulancia con personal médico y la Policía fueron hasta la casa donde este grave incidente se produjo. Y acompañada por una amiga, Eliana Mendilaharzu fue trasladada al Hospital Pintos.

En un principio, un médico que la atendió no tuvo en cuenta ese traumatismo que presentaba en la cabeza. Y la asistió -según testigos han señalado en la causa- por lo que consideraba era una «borrachera».
Junto a Ponce y varias personas más, aquel domingo Eliana había estado celebrando sus 27 años, la edad que había cumplido días antes y a la que murió este martes que pasó.

Ya en las primeras horas del lunes 17 de agosto, en una ambulancia, Eliana fue regresada a su casa; aunque jamás despertó de ese estado de coma en el que estuvo inmersa prácticamente desde que fuera agredida.

Aquel mismo día, durante la tarde, la trasladaron de nuevo al Pintos. Y la gravedad de su estado hizo que inmediatamente fuera sometida a una primera intervención quirúrgica, en la que un médico le extirpó un coágulo que se le había formado en el cerebro. Dos días después tuvo que afrontar otra operación de similares características.

Eliana Mendilaharzu nunca logró superar ese estado de coma en el que ingresó desde que resultó con ese traumatismo en la cabeza por una agresión que se le atribuye a su pareja Ramiro Ponce.

El hombre, empleado en una carnicería y repartidor de diarios, tras un segundo pedido formulado por la Fiscal a cargo de la instrucción de este sumario penal resultó detenido el 29 de agosto. Y al mes siguiente le fue dictada la prisión preventiva como el presunto autor de lo que en ese entonces era un intento de femicidio, ya que la joven aún estaba con vida.

Esa medida de coerción todavía no está firme. Pedro De Luca, el abogado que como defensor Particular representa a Ponce en este sumario penal, decidió apelarla ante la Cámara Penal, cuyos actuales miembros -Damián Cini y Carlos Pagliere (h)- no se han expedido aún con relación a ese recurso.

Ambos camaristas ya habían tenido un primer acercamiento a esta causa penal. Fue en agosto pasado, después de que el primer juez de Garantías que intervino en esta causa -Juan José Suárez- rechazara un pedido de detención para Ponce formulado en ese entonces por la fiscal Gennuso.

Un día antes a que la pareja de Eliana resultara detenida, en respuesta a un recurso presentado por la titular de la UFI 6, desde el máximo Tribunal de Alzada departamental habían sostenido -entre otras cosas- que a aquella resolución del titular de Garantías 3 le había faltado «perspectiva de género».

Por lo tanto, de manera unánime ambos camaristas resolvieron declarar la nulidad de lo dispuesto y ordenar que otro juez de Garantías interviniera en este sumario penal.

De esa manera, nuevamente la fiscal Gennuso pidió la detención de Ponce. En este caso, ante la magistrada Magdalena Forbes. Y la titular de Garantías 1 dio lugar a lo pretendido desde la Acusación.

Este martes que pasó Eliana Mendilaharzu murió. Y ahora su mamá afirma, en medio del terrible pesar que la pérdida de un hijo conlleva, que «no se puede con tanto dolor».

«Se me fue mi corazón, mi guerrera hermosa Ely. Nos arrancó la vida el desecho humano femicida Ramiro Ponce. Que tenga una condena ejemplar, reclusión perpetua. Y el hospital… tantas horas. Más de catorce horas de abandono. Justicia…», había escrito también «Mara» Zárate en ese mensaje por WhatsApp que viralizara. Mismas palabras que ayer, cuando el cortejo fúnebre se detuvo por unos instantes frente al Palacio de Justicia local, manifestó parada frente al coche fúnebre que trasladaba los restos de su hija hasta el cementerio privado donde ahora están sepultados..

Mientras todo esto sucedía, la investigación penal iniciada por este hecho sigue su curso. Y, tal lo ya mencionado, podría tornar aún más complicada de lo que ya es la situación procesal de Ramiro Ponce, el concubino de la joven víctima de este caso de violencia de género que hasta el momento sigue en la cárcel.

Fuente: El Tiempo- Azul

Comentarios
octubre 30, 2020 14:54