Olavarría institucionaliza por ordenanza los viajes de reconocimiento para veteranos de Malvinas
Olavarría institucionaliza por ordenanza los viajes de reconocimiento para veteranos de Malvinas, con una aprobación unánime en el Honorable Concejo Deliberante, el partido de Olavarría dio un paso histórico al convertir en ordenanza el programa municipal de viajes de reconocimiento a los veteranos de guerra de Malvinas. La iniciativa, impulsada por el bloque Por más libertad y defendida por el concejal Marcelo Petehs, busca garantizar de manera sistemática que dos exsoldados puedan viajar cada año a las islas.
La medida llega para dar previsibilidad a una política pública que tuvo sus inicios en 2008, bajo la gestión del entonces intendente José Eseverri, cuando se implementaron viajes financiados por decreto municipal. Aquella iniciativa permitió que 13 veteranos cumplieran con el anhelo de regresar al archipiélago, un proceso que quedó interrumpido tras la irrupción de la pandemia de COVID-19 y la dependencia de las decisiones de cada administración de turno.
«Esta ordenanza viene a saldar esa deuda que teníamos todos los vecinos para con ellos», expresó Pethes durante su exposición, destacando la importancia de brindarles la posibilidad de cerrar una etapa fundamental de sus vidas a quienes debieron enfrentar el conflicto bélico con apenas 18 años. Asimismo, el edil remarcó que el proyecto contempla un financiamiento sostenido a través de las arcas municipales, aunque dejó abierta la posibilidad de instrumentar vías solidarias o aportes voluntarios en caso de que las circunstancias presupuestarias así lo requieran.
El logro legislativo fue fruto de un trabajo articulado con la comunidad. Desde el bloque destacaron la colaboración de la Agrupación de Guerra 2 de Abril, fundamental para el aporte de datos y la diagramación de itinerarios, así como la labor constante de la agrupación de familiares e hijos Generación Malvinas, reconocida por su tarea de concientización y «malvinización» a lo largo de todo el año.
Durante la sesión, las palabras de un veterano e integrante de la Agrupación 2 de Abril —quien tuvo la oportunidad de viajar en 2008— conmovieron al recinto. Al calificar la medida como «una caricia al alma», enfatizó la profunda dificultad que implica para muchos excombatientes hablar sobre el pasado, pero subrayó el enorme valor terapéutico y emocional que representa poder regresar a las islas para cerrar definitivamente aquel capítulo de su juventud.
