Médica local atenderá gratis

Médica local atenderá gratis antes que abandonar a los afiliados de PAMI

Médica local atenderá gratis antes que abandonar a los afiliados de PAMI, la quita de contratos de cabecera desató la alarma en la región. Profesionales con décadas de trayectoria comunitaria denuncian «arbitrariedad» en las medidas y advierten sobre el desamparo de los afiliados, obligados a elegir entre alimentarse o comprar sus remedios.

La profunda crisis que atraviesa el sistema de atención médica para los afiliados de la Obra Social de Jubilados y Pensionados (PAMI) ha sumado en las últimas horas un capítulo de extrema gravedad institucional y social. Una ola de bajas de contratos a profesionales de la salud en la región ha encendido las alarmas de pacientes y familiares, quienes se enfrentan de un día para el otro a la pérdida de sus médicos de cabecera y especialistas de confianza sin mediar explicaciones claras por parte de las autoridades.

Ante lo que califican como un «atropello institucional», la respuesta de la comunidad médica local no se ha hecho esperar, priorizando la ética profesional por sobre el descalabro administrativo. Diversos efectores del sistema de salud han anunciado que continuarán atendiendo de forma completamente gratuita a sus pacientes habituales para mitigar el impacto de una medida que vulnera de forma directa los derechos de la ancianidad.

«La libertad de elegir es de cada paciente»

«Es necesario que los pacientes y sus familiares presten absoluta atención, porque dada la arbitrariedad de la medida, casi nadie se dio cuenta a tiempo», advirtió una de las profesionales directamente afectadas por los recortes. El reclamo principal apunta a la pérdida de autonomía de los abuelos dentro del sistema: «La idea de la cartilla médica es que cada paciente elija libremente con quién quiere estar y atenderse. ¿Esto es la libertad o no? Claramente no es un problema personal; no soy la única afectada, hay una gran cantidad de colegas en la misma situación y con caídas de contratos aún más masivas que las mías».

«Si ya se dirimen entre comer y comprar la medicación, si aun así comen una sola vez al día con suerte… no seré yo la que les genere más dolor.»

Denuncian que las modificaciones se implementaron de espaldas a los afiliados, quienes asisten a los consultorios descubriendo las bajas en el propio mostrador de recepción. Frente a este escenario de incertidumbre, la decisión de mantener la atención ad honorem busca sostener un puente sanitario básico para una franja poblacional que ya se encuentra en situación de extrema vulnerabilidad económica.

Una crisis que golpea la mesa de los jubilados

La situación del sector pasivo excede largamente la discusión técnica de los convenios médicos. Quienes caminan los barrios y atienden a la tercera edad a diario describen un panorama social desgarrador, donde los haberes previsionales mínimos han perdido cualquier tipo de poder de cobertura elemental.

«Para mis pacientes estaré siempre, porque en tiempos difíciles la tarea del profesional es solucionar y llevar alivio, no generar más problemas de los que la gente ya tiene encima», Silvia de la Torre remarcó con crudeza la profesional ante la consulta de este medio. El dilema diario de los jubilados locales se ha vuelto drástico: «Hoy se debaten entre comer o comprar la medicación; muchos de ellos, con suerte, realizan una sola comida fuerte al día. Bajo ningún punto de vista podemos ser los profesionales quienes les agreguemos más angustia o dolor a sus vidas».

El llamado de alerta a la comunidad de Olavarría y las localidades de la zona es urgente. Desde los sectores afectados instan a los familiares de los afiliados a «revisar activamente el estado de los médicos de cabecera, no detenerse ante las trabas burocráticas y desconfiar de las modificaciones automáticas del sistema», con el firme objetivo de defender el derecho inalienable a la salud y a la libre elección del profesional que los acompaña desde hace años.

Foto: facebook

Comentarios

Compartir