Más que un hogar

Más que un hogar, una familia: El pedido de un abrazo solidario para volver a empezar

Más que un hogar, una familia: El pedido de un abrazo solidario para volver a empezar, hay lugares que no se definen por sus paredes, sino por la humanidad de quienes los habitan. Hoy nos toca encontrarnos desde un lugar de dolor, pero sobre todo de unión. Nos reunimos para aunar fuerzas y, desde este abrazo solidario, no solo recordar los momentos felices que pasamos en la residencia, sino para alimentar la ilusión de que este gran hogar vuelva a levantarse.

El amor es más fuerte. Lejos de poner la mirada en buscar culpas, elegimos mirar hacia adelante y ayudarnos a estar unidos nuevamente. En este abrazo, pedimos con todas nuestras fuerzas por la pronta recuperación de Sergio y de todos los damnificados que hoy están peleando por su vida. Queremos que el mundo sepa que él, junto a sus hijos y a todo el personal, fue una guía fundamental para nuestros padres. Cada familia aquí tiene una historia diferente, pero un mismo agradecimiento.

Hablo desde mi propia historia. Cuando el Estado, las políticas públicas y la sociedad nos abandonaron; cuando nadie sabía qué hacer frente a la crisis de una persona psiquiátrica y el riesgo de su propia vida, Sergio nos abrazó. Mi padre venía de lugares donde el trato era el encierro y las ataduras; pero al llegar aquí, volvió a bailar y a sonreír. Mi papá estaba cuidado por Marta, por Ro y por tantas más. Este lugar era eso: libertad y cuidado.

Esa paz nos permitió a nosotros —hijos y esposas— volver a vivir, estudiar y trabajar, sabiendo que él estaba en buenas manos. Nos hicimos familia porque compartíamos el mismo dolor y encontramos el mismo refugio.

Hoy pedimos empatía. Pedimos el compromiso de quienes realmente tienen que trabajar para que los hogares y geriátricos de Olavarría estén en las condiciones que deben estar. Necesitamos esa ayuda solidaria que no busca la foto ni el titular del diario, esa que se hace con el corazón, como la que recibimos aquí tantas veces.

A quienes perdieron a sus seres queridos: nuestro amor infinito. A quienes tienen el poder de decidir: los invitamos a que nos abracen y luchen con nosotros. Necesitamos más gente como Sergio y su familia. Necesitamos que este hogar vuelva a ser lo que fue.

Ayudemos a ayudar. Porque la reconstrucción empieza por no olvidar.

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