¿Existe o no la rampa? Cruce en el Concejo Deliberante por las condiciones de la Dirección de Personas Mayores
¿Existe o no la rampa? Cruce en el Concejo Deliberante por las condiciones de la Dirección de Personas Mayores, una visita institucional al área comunitaria derivó en un tenso cruce político dentro del recinto legislativo. Mientras el bloque de La Libertad Avanza denunció graves falencias edilicias, falta de accesibilidad y obstáculos para adultos mayores, desde la oposición salieron a retrucar afirmando que la rampa de acceso sí existe. El proyecto fue aprobado por unanimidad.
El debate se originó a raíz de un proyecto de resolución presentado por el espacio La Libertad Avanza, el cual solicita al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) un relevamiento exhaustivo de las condiciones edilicias y de accesibilidad de la Dirección de Integración Comunitaria y Personas Mayores.
Durante su exposición, la concejal Dumerauf fundamentó la iniciativa en las recorridas territoriales realizadas por el bloque, tras acompañar a la propietaria de una residencia de adultos mayores a dicha dependencia. «Nos encontramos con una cuestión de infraestructura que no era adecuada para estas personas adultas mayores; no había una rampa, había escalones», expresó la edil, quien además remarcó que, con un presupuesto asignado al área de Desarrollo Social superior a los 4.300 millones de pesos, la construcción de una rampa resulta insignificante frente al derecho a la autonomía y el respeto que merecen los mayores.
La respuesta no tardó en llegar. El concejal Guillermo Santellán, al tomar la palabra, refutó las observaciones basándose en su experiencia previa en el lugar: «Conozco muy bien esa propiedad, trabajé mucho tiempo ahí. En la puerta de acceso de Coronel Suárez hay una rampa». Asimismo, propuso realizar una visita presencial al edificio para constatar su existencia «sin interferir en el proceso de este expediente».
Lejos de darse por aludida, la concejal Islas (La Libertad Avanza) ratificó las denuncias y relató situaciones apremiantes vividas en su visita junto a los vecinos: «El día que nos citan a la dirección, nosotros, junto a las personas mayores que acompañamos, por el lugar donde nos hicieron ingresar tuvimos que ayudarlos porque no era accesible; había escalones»
Islas fue más allá al detallar que las reuniones debieron trasladarse a un segundo piso inaccesible para parte del público, lo que obligó a que algunos quedaran afuera. Incluso relató un episodio en el que a una vecina se le pidió que se retirara por falta de espacio, debiendo ser auxiliada para descender debido a las complicaciones de las escaleras.
Pese al contrapunto sobre la infraestructura existente en la entrada por la calle Coronel Suárez y las vivencias contadas por los legisladores, la necesidad de garantizar un relevamiento oficial y transparente primó en el recinto. El expediente culminó con el voto unánime del cuerpo deliberativo, transformándose en un pedido formal de informes al Ejecutivo comunal.
