El «Zorro» de Olavarría en África: La Épica Travesía de Miguel Gamondi, de Boca a la Doble Misión en Tanzania
La historia de Miguel Ángel Gamondi, es el relato de un trotamundos que encontró su verdadero hogar futbolístico a miles de kilómetros.
Mientras la mayoría de sus colegas sueñan con las grandes ligas europeas o con dirigir en su país natal, Gamondi lleva más de dos décadas construyendo un formidable legado en el continente africano, una tierra que lo adoptó y donde se ha convertido en un estratega de referencia. Su trayectoria no es solo extensa; es profunda, habiendo trabajado en países con culturas y estilos de juego tan variados como Marruecos, Argelia, Sudáfrica y, actualmente, Tanzania.
El salto de Olavarría a África: Una conexión del destino
La aventura africana de Gamondi, que comenzó hace 25 años, no fue un plan premeditado, sino una oportunidad que se presentó gracias a una vieja conexión. Tras sus inicios como preparador físico en el fútbol argentino, incluso en las inferiores de Boca Juniors junto a Julio Santella, el destino lo puso frente a Sergio Mandrini, quien lo conectó con el legendario entrenador argentino Oscar Fulloné, un verdadero pionero en el fútbol africano, quien fue la llave que abrió la puerta a una carrera inimaginable.
Gamondi comenzó como preparador físico en varios clubes de Argentina, entre ellos San Martín de Tucumán y Racing y luego en otros equipos del exterior como Al-Ahly, Wydad Casablanca y la selección de Burkina Faso. Esta escuela temprana, donde aprendió de figuras como Fulloné y luego compartió banquillo con Ángel Cappa en Mamelodi Sundowns, le otorgó un conocimiento íntimo y detallado de la idiosincrasia del jugador africano.
La doble misión en Tanzania: Club y Selección
En la actualidad, Gamondi enfrenta su desafío más complejo, una hazaña que pocos entrenadores de élite se atreven a afrontar: dirigir simultáneamente un club, el Singida Black Stars, y la Selección Nacional de Tanzania. Esta doble responsabilidad, aunque exigente, es vista por el técnico como un «desafío muy lindo» que solo se sostiene por la inmensa pasión que siente por el juego.
Su conocimiento de la Liga tanzana, reforzado por su reciente título con el Young Africans, es una ventaja incalculable para el manejo de la selección. En el horizonte cercano está la Copa Africana de Naciones (CAN), y el objetivo fijado con la federación es claro: competir y, fundamentalmente, darle una identidad de juego bien marcada al equipo. Aunque conseguir los cuartos de final sería «extraordinario» por la dureza del grupo (con rivales como Nigeria y Túnez), Gamondi está concentrado en hacer del equipo un bloque sólido con una personalidad importante.
Filosofía y legado: La posesión como bandera
El público tanzano ya conoce el sello de Miguel Gamondi: un estilo de juego basado en la posesión, el ataque constante y una alta presión. Sin embargo, en el contexto de la CAN (Copa Africana de Naciones) y ante grandes potencias, el pragmatismo se impone. El argentino buscará planteos inteligentes, más compactos y sólidos en defensa, sin renunciar al balón.
Con más de dos décadas en el continente, Gamondi es una enciclopedia viva del fútbol africano. Atribuye su éxito a la disciplina, la obediencia y la voluntad de trabajo que encuentra en los jugadores de los países anglófonos. Al mirar hacia atrás, no tiene la «cuenta pendiente» de dirigir en Argentina, ya que siente que el fútbol de su país no valora la experiencia acumulada en África. Su mensaje para los jóvenes entrenadores es poderoso y simple: hay que prepararse, creer en uno mismo, y tener el coraje de luchar por los sueños.
FOTO DE PORTADA: IG DE MIGUEL GAMONDI / Gentileza El Grafico
