El radar policial: entre una persecución nocturna, el recupero de una bici y los infractores de siempre
La madrugada del último miércoles rompió la calma habitual cuando un control de rutina se transformó en una persecución por las calles de la ciudad. Todo comenzó cuando dos jóvenes de 17 y 18 años, a bordo de una moto, decidieron eludir la voz de alto de las patrullas. En plena huida, los agentes divisaron el momento exacto en que los sospechosos se desprendían de una caja metálica en la esquina de Laprida y Grimaldi, la cual terminó conteniendo marihuana en su interior. La escapada no duró mucho más: la policía logró interceptarlos a las pocas cuadras, en el cruce de Pellegrini y Juan XXIII. Lejos de calmarse, los jóvenes agredieron al personal de seguridad al momento de la demora, por lo que terminaron imputados no solo por infracción a la Ley de Estupefacientes, sino también por desobediencia, atentado y resistencia a la autoridad.
Por suerte, la jornada del miércoles también dejó una buena noticia para el sector comercial. Pocas horas después de que se denunciara el hurto de una bicicleta rodado 29 del comercio «GENTINO», un rápido rastrillaje de las fuerzas de seguridad dio sus frutos. El rodado fue hallado e individualizado a la altura de Necochea al 800. Tras comunicarse el hallazgo, el propietario se acercó al lugar, reconoció la bicicleta como suya y se procedió a su devolución formal, quedando el caso bajo la carátula de «Hurto» a cargo de la UFI N° 7.
Para cerrar la semana, el área de Protección Ciudadana tuvo que salir a responder a varias denuncias vecinales que llegaron a través de la plataforma Vecinos en Red. El primer dolor de cabeza de los inspectores estuvo ligado a la seguridad vial por la presencia de caballos sueltos en las avenidas Circunvalación y Pueyrredón. Como no se pudo dar con el paradero del dueño de uno de los animales, el equino tuvo que ser trasladado al Bioparque Municipal La Máxima para su resguardo temporal. Casi en simultáneo, las patrullas atraparon in fraganti a un grupo de personas que vaciaba residuos en un terreno no habilitado sobre la avenida Eva Perón, entre Del Maestro y Avellaneda.
En un acto de estricta justicia vecinal, las autoridades no solo les labraron las severas actas de infracción correspondientes, sino que les ordenaron apagar los motores, bajarse y juntar hasta el último papel que habían tirado en el lugar antes de poder retirarse.
