«Crisis de confianza: ‘Queremos que los médicos den la cara y expliquen la muerte de Aitana'»
«Crisis de confianza: ‘Queremos que los médicos den la cara y expliquen la muerte de Aitana'», hemos decidido hablar hoy para pedir a toda la comunidad de Olavarría que nos acompañe en este momento de profundo dolor e injusticia. Nuestra marcha siempre será pacífica, pero cuanto más seamos, más fuerte será el grito por Aitana.
La denuncia es contra los profesionales, no contra el hospital:
Queremos ser claros: nuestra acción no es contra el hospital, sino contra los médicos que estaban de guardia en el momento en que Aitana fue intervenida y, específicamente, contra la médica y los médicos que le hicieron la punción.
La madre de Aitana declara:
«Hice todo el esfuerzo que pude para estar acá porque no quería venir, pero yo sé que ella me necesita y voy a hacer justicia por ella. No puede ser que mi nena entre por una punción y de golpe entre en terapia intensiva. Ahí pasó algo. Quiero que me den una explicación, que vengan los médicos y den ellos la cara y expliquen qué fue lo que pasó. Nosotros somos ignorantes en la medicina, si no googleo no sé, pero no puedo creer que Aitana entró un sábado y en pocos días no la tuvimos más.»
El drama de la punción:
La falta de información y la presunta mala praxis son evidentes. Cuando le estuvieron haciendo el estudio de la punción, pregunté si no la iban a dormir, porque busqué en Google y decía que la nena tenía que estar dormida. Me dijeron que no era necesario. Se la llevaron enfrente a una sala, y yo escuché que lloró, gritó muy fuerte, se cayó después y no se escuchó más. Ahí empezaron todos a correr y de ahí fue a terapia intensiva.
Además, el director del hospital es un mentiroso: en el hospital no había ningún neurólogo. Hay algo que no me cierra, creo que estaban experimentando con la nena.
Estamos esperando la autopsia, que nos dijeron que puede tardar hasta tres meses. Tenemos una intermediaria de la Fiscal Serrano, que está pidiendo la historia clínica, pero necesitamos paciencia.
Nuestra paciencia tiene un límite. Queremos justicia y que se sienten responsabilidades.
«Si tienen la culpa que le saquen la matrícula y paguen por lo que le hicieron a Aitana, que no trabajen nunca más, porque hoy le tocó a Aitana, pero puede ser otra criatura. No tengo pensado llevar a mi otra nena de 7 años al hospital; trataremos de pagar una consulta y que yo sienta que es más seguro porque no piso nunca más el hospital.»
Pedimos a la comunidad de Olavarría que se solidarice con nuestro dolor y nos acompañe en el pedido de justicia.
