Bajo la lluvia mas de dos horas, ya mas de mil horas

mayo 23, 2021 11:24

mil horas

Mil Horas. Casi al final de la planta urbana, llevan apostadas varias familias que sueñan materializar el anhelo de la casa propia.

Llegando a la última cuadra trazada en el barrio “30 de abril”, popularmente conocido como “Lourdes”, o “Escuela 6”, se emplazaron sobre el piso de tierra algunas carpas, habitadas por familias enlazadas por el mismo común denominador, acceder a las tierras ociosas del Estado para en ellas, tener un terreno donde levantar su casa, y así, renunciar al pago de un alquiler oneroso, por un lugar que nunca les pertenecerá, dejar de vivir en situación de hacinamiento, del marchar de un lado a otro de mujeres solas con sus niñeces, que en algunos casos, han padecido violencia de género, o el desalojo por atrasos en pagos de alquileres, entre otras
historias.

Pocos hemos querido ayudar, y estar allí, para dar nuestras manos, tiempos y compartir sugerencias y experiencias en situaciones similares que se están dando en todo el país, producto del continuo proceso de crisis laboral y económico donde el arribo de la pandemia recrudeció el poder adquisitivo de los sectores populares que, para percibir ingresos diarios, deben salir a trabajar, sino ese día no hay plata en sus bolsillos, una hecho inentendible e inexplicable para aquellos que creen resolver esa situación con la entrega de una bolsa mensual de mercadería con no superan los 10 productos, personajes apáticos que abundan en cargos políticos locales, pero también los encontramos en los estamentos provinciales y nacionales, quienes en su mayoría, después de más mil horas, no se han acercado para conocer cada realidad, he aquí, que la patria ya no es el otro.

Por más de mil horas se han calefaccionado mientras las cubiertas ardían, luego de esto, la noche se vuelve fresca, permanecieron aun, cuando se les presentaron fuertes lluvias, y entre climas adversos, se han repartido la
permanencia para estar presentes en “su lugar”, para preservar la porción de tierra soñada, enmarcada por troncos, alambre e hilo, donde pretenden abrir los cimientos que sostengan una casa para el resto de su vida cobijando allí, a toda la familia, ese deseo les da las fuerzas por las que aún hoy prevalecen, pese al agotamiento físico y mental que es al cual apelan los estamentos gubernamentales, para que solos se retiren del lugar, sin haber cumplido con los pedidos realizables y razonables propuestos para estas familias, y así, salir ilesos políticamente de no concretar un
desalojo, que podría ser, por la fuerza.

La apatía del poder político, la desatención del mismo, y la especulación por intentar percibir cuándo puede ser la ocasión apropiada para brindar ayudas, y que éstas les sean útil políticamente, es lo que ha burocratizado
y pausado en el tiempo una respuesta favorable en resolución de las peticiones que antes se dieron en forma individual, las cuales ahora los encuentra incentivados por la desesperación de su realidad, buscando resolver un problema donde los distintos gobiernos no tiene la intención política de dar soluciones, salvo al momento de apropiarse de recursos públicos que luego distribuye como método clientelar, y se ve el desenlace en, por ejemplo, un déficit en campaña electoral de más de 350 millones, aún, inexplicable, silencio mediante de la “oposición”, y otro detonante visible, este pedido de tierras fiscales, cuando el gobierno municipal adujo no poseer.

Mientras nuestra perspectiva se lee, se les suma tiempo a las más de mil horas de permanencia de familias en tierras que les están siendo negadas por el gobierno municipal, provincial y nacional, y el ninguneo colectivo de todos los representantes del Estado de las distintas gobernaciones.

¿Dónde están las organizaciones de derechos humanos? ¿El centro de acceso a la justicia? ¿Referentas de áreas de violencia de género? ¿La y el diputado de Olavarría? Entre otr@s vari@s que sortearon estos difíciles climas en la
comodidad de sus propiedades.

Interpelamos a los empleados públicos que ostentan cargos políticos, personas físicas con nombre y apellido, a que le presten atención a esta demanda de más mil horas, y dejen de mirar a un costado, al pasado, tirar la pelota para adelante, solo para desligarse de la responsabilidad cuya función les encomienda, desligándose así de culpa y cargo por sus incompetencias e inacciones cometidas.

El acceso a la tierra y a la vivienda digna es un derecho constitucional que se nos confiere en calidad de ciudadanos, y debe ser el Estado, garante de propiciar los recursos necesarios para garantizar el pleno cumplimiento
del mismo.

Olavarría es parte de la provincia de Buenos Aires, por lo tanto, estamos amparados por la ley Pcial. Nº 14.449 la cual establece que, “todos los ciudadanos tenemos derecho a un terreno propio (…)”.

¿Quiénes deben bregar por nuestros derechos, si siendo parte del Estado ustedes no lo hacen?

¿Cuántas horas más deben sumar para acceder a un terreno? ¿Por qué hay tierras para sindicatos y privados y no las hay para el pueblo? TIERRA PARA VIVIR es el sueño de muchos, donde unos pocos acostumbran a ser parte de esta lucha, el resto, resignados, abonan un alquiler, reclamando en silencio, entre paredes de plastico.

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mayo 23, 2021 11:24