A 11 años del primer grito, el Ni Una Menos resiste en las calles: «El Estado es responsable»
A 11 años del primer grito, el Ni Una Menos resiste en las calles: «El Estado es responsable», bajo las consignas «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos» y «El Estado es responsable», miles de mujeres y disidencias ganaron las calles de todo el país en un nuevo aniversario del grito colectivo contra la violencia machista.
En un contexto marcado por la profunda crisis social y económica, este 3 de junio las calles de la Argentina volvieron a ser el escenario de la marcha «Ni Una Menos». A 11 años de la histórica primera convocatoria, el movimiento feminista y transfeminista plantó bandera frente al Congreso de la Nación y en las principales plazas del país para exigir justicia por los últimos femicidios y denunciar el vaciamiento de las políticas de prevención.
Los puntos centrales del reclamo
La jornada estuvo atravesada por un fuerte documento que vinculó la violencia física y psicológica con las condiciones materiales de vida, apuntando directamente contra la gestión del gobierno nacional.
• Justicia por Agostina, Dulce y Noelia: La movilización llevó como bandera el dolor y la bronca por los recientes femicidios de Agostina Vega (14 años, Córdoba), Dulce María Candia (17 años, Misiones) y Noelia (30 años, Temperley). En este último caso, se denunció explícitamente que la víctima llegó a pedir auxilio al 911 mientras estaba secuestrada, pero la ayuda estatal llegó tarde.
• Ajuste y feminización de la pobreza: El manifiesto denunció que las medidas económicas actuales —definidas como el «plan motosierra»—, la Ley Bases y la reforma laboral profundizan la desigualdad estructural. Se remarcó que las mujeres y los hogares monomarentales son los más empujados a la pobreza, y se alertó sobre la emergencia alimentaria ante la falta de envío de alimentos a comedores y merenderos comunitarios.
• Vaciamiento de las líneas de asistencia: Se reclamó con urgencia por el desmantelamiento de las redes de contención, señalando de manera puntual el vaciamiento de la Línea 144 (de atención telefónica ante situaciones de violencia de género), la cual sufrió la pérdida del 45% de su personal.
• Defensa de la ESI y separación Iglesia/Estado: A 20 años de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral, las organizaciones rechazaron los proyectos legislativos que buscan recortarla y exigieron su aplicación efectiva, laica y científica en todo el territorio nacional.
Una estadística que no baja
El documento oficial alertó que en la Argentina matan a una mujer o disidencia cada 30 horas, una cifra que se mantiene estable ante la falta de respuestas judiciales rápidas y la ausencia de una reforma judicial transfeminista.
La jornada cerró con una fuerte apelación a mantener la organización colectiva y la ocupación del espacio público como la herramienta histórica para sostener las redes de cuidado y resistencia. «Las calles son y siempre serán nuestras», concluyó la lectura del documento.

















