24M en Olavarría: «Ni olvido ni perdón, ni pacto con el ajuste»
24M en Olavarría: «Ni olvido ni perdón, ni pacto con el ajuste», el frente de izquierda marchó con una columna independiente contra la impunidad de ayer y de hoy.
En el marco de los 50 años del golpe genocida, las calles de Olavarría volvieron a ser escenario de una profunda división de aguas políticas.
Mientras los sectores vinculados al peronismo local y la gestión municipal se concentraron en los actos oficiales y en una retórica de «unidad nacional», el Frente de Izquierda (FIT-U), junto a la Asamblea de Necesidad y Urgencia y la Coordinadora por Memoria, Verdad y Justicia, encabezaron una columna independiente que no solo recordó el pasado, sino que denunció con dureza el presente. Luego unificaron la movilización y marcharon todos hacia el Paseo Jesús Mendía.
Una marcha contra todos los ajustes
A diferencia del bloque peronista —que centró sus críticas exclusivamente en la figura de Javier Milei—, la izquierda olavarriense leyó un documento donde responsabilizó tanto al gobierno nacional como a los gobernadores y a las conducciones de la CGT y CTA.
El discurso del FIT-U, representado por figuras como Agustín Mestralet, fue tajante al señalar la «colaboración inestimable» de los sectores tradicionales de la política y el sindicalismo en la aplicación de reformas que consideran «esclavistas».
Las banderas que los separan del peronismo
El sector independiente marcó tres puntos de quiebre fundamentales que los alejaron de la «marcha oficial»:
Denuncia a la represión de Kicillof: Mientras el peronismo local se alinea con la gestión provincial, la izquierda recordó la feroz represión sufrida hace un año en Olavarría durante la marcha por Gonzalo Tamame. «Repudiamos la represión que viene con palos, sea de Bullrich o de las fuerzas que responden a los gobernadores», sostuvieron.
Apertura de archivos (1974-1983): Una exigencia que incomoda a los sectores que gobernaron durante las últimas décadas. La izquierda exigió la apertura total de los archivos de inteligencia, incluyendo el periodo del gobierno peronista de 1974, previo al golpe.
Gatillo fácil y «suicidados» en democracia: La presencia de la madre de Gonzalo Tamame en la columna independiente le dio un tono de urgencia actual. Para la izquierda, la lucha por los Derechos Humanos no terminó en 1983, sino que continúa contra la «maldita policía» y los casos de gatillo fácil que, según denuncian, siguen ocurriendo bajo cualquier signo político.
«Sin territorio no hay vida»
La movilización también contó con el fuerte respaldo de la Comunidad Mapuche de Olavarría. Sus referentes, Guillermo y otros miembros, vincularon el genocidio del 76 con la campaña al desierto, denunciando que la matriz de saqueo y despojo territorial continúa vigente, independientemente de quién ocupe la Casa Rosada o el Palacio Municipal.
La jornada cerró con un grito de resistencia: mientras el peronismo apuesta a una reorganización electoral, el Frente de Izquierda llamó a la «resistencia fábrica por fábrica» y a no dar un solo paso atrás ante la impunidad biológica de los genocidas que mueren en sus casas sin sentencia firme.











